Un cáncer silencioso que sí se puede prevenir: en Chile cerca de 600 mujeres mueren al año por falta de control oportuno
El cáncer cervicouterino es una enfermedad prevenible y detectada a tiempo, altamente curable. Sin embargo, en Chile cerca de 600 mujeres mueren cada año por esta causa, en gran parte debido a la falta de controles oportunos y al diagnóstico en etapas avanzadas.
Pese a que hoy existen herramientas concretas y eficaces para prevenirlo, el cáncer cervicouterino continúa siendo una amenaza silenciosa para la salud de las mujeres. Se estima que anualmente se diagnostican alrededor de 1.500 nuevos casos en el país, muchos de ellos cuando la enfermedad ya se encuentra avanzada, lo que disminuye las posibilidades de un tratamiento curativo y aumenta el impacto físico, emocional y social en las pacientes y sus familias.
La principal causa de este cáncer es la infección persistente por tipos oncogénicos del Virus del Papiloma Humano VPH, una infección de transmisión sexual muy frecuente. De hecho, la mayoría de las personas sexualmente activas tendrá contacto con el virus en algún momento de su vida. En la mayoría de los casos, el organismo lo elimina espontáneamente, pero cuando la infección persiste por años, puede provocar lesiones precancerosas que, sin diagnóstico ni tratamiento, evolucionan a cáncer.
El Dr. Fernando Peruggi, ginecólogo oncólogo, de Clínica Andes Salud Chillán, advierte que el principal factor de riesgo sigue siendo la falta de control periódico. “Este es un cáncer que no suele dar señales en sus etapas iniciales. Muchas mujeres se sienten sanas y postergan sus exámenes, pero ahí radica el mayor peligro. Cuando aparecen síntomas como sangrado anormal, dolor pélvico o molestias durante las relaciones sexuales, la enfermedad puede estar en una etapa más avanzada”, explica.
A diferencia de otros cánceres, el cervicouterino puede prevenirse y detectarse precozmente mediante exámenes simples, seguros y accesibles, como el Papanicolaou (PAP) y el test de VPH. Estas herramientas permiten identificar alteraciones celulares o la presencia del virus antes de que se desarrolle una lesión de alto riesgo o un cáncer invasor, abriendo una ventana clave para intervenir a tiempo.
“Si una mujer se realiza sus controles de forma periódica, el riesgo de desarrollar cáncer cervicouterino disminuye de manera importante. Es una enfermedad que, con prevención, vacunación y pesquisa precoz, puede evitarse en un alto porcentaje de los casos”, enfatiza el especialista.
A esta estrategia se suma la vacunación contra el VPH, una de las medidas de salud pública más efectivas para reducir la incidencia del cáncer cervicouterino y otras enfermedades asociadas al virus. La inmunización está recomendada idealmente antes del inicio de la vida sexual, pero también puede beneficiar a adolescentes, adultos jóvenes e incluso a otras personas según indicación médica.
Los especialistas insisten en que la prevención salva vidas. Mantener controles ginecológicos regulares, realizarse los exámenes recomendados según la edad y acceder a la vacunación son medidas concretas que pueden marcar la diferencia entre un diagnóstico precoz y una enfermedad avanzada.
Con el objetivo de incentivar la prevención, durante marzo y abril, Clínica Andes Salud Chillán lanzó un programa preventivo con un valor de $35.000, que incluye un chequeo completo:
• Exámenes de laboratorio preventivos
• PAP
• PCR para detección del Virus del Papiloma Humano (VPH)
• Rayos X y mamografía
Además, se suma un 50% de descuento en el copago de la auto toma del test de VPH y una campaña de vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) donde, pagando dos dosis, la tercera es sin costo (valor total $280.000).
El mensaje es simple pero urgente: no hay que esperar señales. El cáncer cervicouterino se puede prevenir, pero depende de que las mujeres accedan a sus controles a tiempo.
Las inscripciones para el programa están disponibles en www.andessaludchillan.cl.